Categoría: Aventuras
11 Julio 2006
Quizá cuando leas esto yo ya no estaré aquí. Quizás esté en la estación de Chamartín, o sentado en el tren. O quizá ya esté a dos países de distancia.
Me voy de interrail con Arias todo un mes. Francia, Holanda, Alemania, Rumania, Eslovaquia, los Balcanes... Aun con miedo, me marcho contento, porque voy a aprender muchísimo.

Bueno. Va a estar bien. ¡Todo un mes! Un mes sin casa, sin ver pelis, sin leer tebeos. Un mes sin tener que soportar a mi nada entrañable vecina señora Patro (yo creo que esa vieja fuma crack), sin regañar a Frida, sin tratar de mantener un orden en la casa aunque no lo consiga nunca.
Y voy a estar un mes sin vosotros, voy a estar solo. Que sí, que voy con Don Jorge... pero veréis, Arias es el perfecto compañero porque te permite estar solo aunque estés con él. No sé si me explico.
La soledad es fundamental. A veces deseamos estar con gente solamente porque necesitamos definirnos, para sentirnos seguros de nosotros mismos y de nuestra posición... Si estoy contigo me siento bien porque sé a qué atenerme, cómo moverme, qué hacer y qué no hacer. Sé lo que esperas de mí y lo que no, y eso a mí me sirve para configurar mi personalidad o mi personaje. Las personas no son solamente ventanas a las que te asomas, también son espejos en los que te miras.
Bueno, pues imaginaos todo un mes sin espejos en los que reflejarte: ¿de qué manera podrás definirte, estar tranquilo contigo mismo y saber cómo eres?
Espero tener la respuesta a la vuelta.
Y aunque voy a disfrutar como un enano, os echaré de menos.
Cuidaos mucho. Yo lo haré.
servido por xfortino
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1 Abril 2006
Son las 5.20 del viernes. Esto es un ejercicio.
Acabo de llegar a casa, y estoy borracho. He hablado del Estatut (Alberto y sus superpoderes lo han conseguido) y de probar tus propias secreciones. Y he tenido una pelea con Arias y nos hemos arrojado mutuamente un yogur a medias que había en la calle. Mi parka ha quedado hecha un asco. He gritado, he cantado y me he fumado una cajetilla de tabaco y he hablado de lo mucho que quiero a mi chica. Y he meado dos veces en mi propio portal, y he escupido dentro de los bares. El Gin-tonic brilla en según qué garitos. Qué frescor. Y tengo una herida en la mano que ni sé cómo me he hecho. He golpeado las paredes de la calle y los cubos de basura, y he llegado a casa y he escrito esto.
Esto es un ejercicio: mañana lo leeré y me avergonzaré de mí mismo, y me servirá para dejar la mala vida.
Pero coño, qué bien.
servido por xfortino
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26 Marzo 2006
Te has quedado a dormir fuera y has visto siete episodios seguidos de Futurama. Te acuestas sin sueño en la habitación de invitados, y antes de dormirte piensas si los mimos de la calle drogan a sus gatitos para que se estén quietos.
Te duermes, y abres los ojos porque alguien golpea la puerta. Han pasado ocho horas, aunque a ti te parece que sólo has pestañeado. Dos golpes más a la puerta y comienzas a recuperar la conciencia de tu cuerpo. Empieza en los extremos: primero los pies y la cabeza, que te duele horrores. La sensación va corriendo hacia el centro de tu cuerpo desde el pecho y las piernas a cien mil kilómetros por hora, pero para ti es una eternidad. Sientes calambres en los músculos entumecidos y la sangre corriendo por tus venas. Y te duele la cabeza, joder. Por fin, la sensación termina en el estómago y bum, sientes un peso enorme. Mear y cagar, mear y cagar, mear y cagar. Pero prefieres aguantarte, no quieres salir, sólo quieres seguir durmiendo. Estás jodidísimo y a la vez tan a gusto...
¡Y todo esto ocurre en tan solo dos segundos!
Dos golpes más y se abre la puerta, y alguien te dice algo que no entiendes bien. Sigue hablando mientras se acerca, y tú sigues sin entender nada. Y mientras habla te da un beso. Y obligas a tus ojos a enfocar, y por fin le ves la cara. Y sonríes, porque te gusta la cara que ves.
Y te levantas y vas al salón y hay un café en la mesa. Vas al baño, te enciendes un cigarro y te tomas el café. Creo que he soñado contigo, pero no me acuerdo.
Te despides y te vas a Madrid. Es ya la hora de comer y sigues medio dormido, y mientras caminas hacia casa le pides fuego a un tío y cantas canciones en voz baja. Abres y el perro te está esperando, te saluda y te lame las orejas. En el balcón hay cristales rotos: alguien ha tirado una botella de vino desde la calle.
Hoy es domingo. Me siento en el sofá y espero a mis amigos. Debería poner una lavadora y ducharme, y quizá comer algo.
Pero primero voy a fumarme otro cigarro, que hoy es domingo y el día ha empezado muy bien.
servido por xfortino
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20 Febrero 2006
18 de enero de 2006 18:29
Bueno, este fin de semana ha sido antológico, y todo gracias a Don Jorge Arias Megías, también conocido como Jay, Jail, Jake, El Ciervo Barbado, El Tigre de Argüelles y El Dragón de Moncloa.
Motivo: el rodaje de su corto Dead Brothers: por un puñado de pesos, protagonizado por Gonzalo Navas y Daniel Rodríguez. O sea, Gonzi y Dani.
El corto es puro Arias: una historia de fantasmas mexicanos condenados, curas, tiros y mitología. Sólo faltaba ambientarlo en Nueva Orleans para que el cóctel estuviese completo.
El rodaje comenzó el sábado a las 5.30 de la mañana, en el ACME, un bar de Malasaña. Allí me presenté directamente, recién salido de una fiesta, sin haber dormido y borracho, dispuesto a cumplir con mi cometido de ayudante de dirección sin que nadie se diese cuenta de mi lamentable estado. ¡Y así fue! Gracias a Juanjo, su té rojo, el Almax y una ducha rápida, logré salir airoso de la prueba (probablemente nadie me lo notó porque todos estaban sobados).
El caso es que el rodaje funcionó a la perfección. Como todo primer día de rodaje, costó un poco pillar el ritmo y empezamos con un poco de retraso, pero a mitad de la jornada ya le cogimos el tranquillo y la cosa fue rodada, como debe ser un rodaje. Rodada, rodaje. Ja.
Gonzi interpretó su papel a la perfección, ayudado por el espectacular maquillaje de Marta y ese acento mexicano absolutamente brutal. Dani, a pesar de no ser actor, supo estar a la altura y nos regaló grandes momentos, especialmente el segundo día.
Lo verdaderamente genial del rodaje fue que, después de seis años, nos juntamos de nuevo los cinco amigos de toda la vida para hacer un corto: Arias, Dani, Josema, Jesús y yo. Josema se ha revelado como un gran director de fotografía, y a pesar de lo mucho que le puteamos logró un resultado acojonante. The Hurricane.
Después fuimos a mi casa a comer, y algunos a dormir.
El segundo día, domingo, también fue bien. Todos sabíamos lo que teníamos que hacer y la cosa marchó perfectamente, también en parte porque teníamos más tiempo. Personalmente, disfruté mucho en un plano detalle un poco sangriento, en el que estuve gritando "¡Echa más sangre! ¡Más, más!", como si de un preparativo para Me obligas a matarte se tratase.
Los productores, Jesús y Mila, a pesar de su relativa inexperiencia, estuvieron más que bien, controlándolo todo y poniendo las cosas fáciles.
Balance final: todos los planos rodados. Y encima con amigos y divirtiéndonos. Ojalá todos los findes fuesen así.
Epílogo:
Una vez terminado el rodaje, ya en casa y A PUNTO DE DORMIRME, recibo una llamada de Raúl: "Oye tú, que hoy hay dos por uno en el Vips. En quince minutos en Cubos". Y allá que fui. Huelga decir que después de cenar salimos por ahí, terminando el fin de semana igual que lo empecé.
¡Qué felicidad!
servido por xfortino
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19 Febrero 2006
19 de noviembre 5:59
Atención pido al silencio
y silencio a la atención,
que voy en esta ocasión,
si me ayuda la memoria,
a mostrarles que a mi historia
le faltaba lo mejor.

Ha costado, vaya que si ha costado, pero Andrés ha vuelto y esperemos que sea para quedarse. Lejos quedan la cara chupada y la nariz insensible (e insensata). Las únicas bolsas de plástico que podremos ver en su habitación son las de las tiendas, como dice él mismo en una entrevista.
Conseguir entradas para su concierto ha sido difícil, no tanto como su recuperación, pero hasta el último minuto hemos estado al borde de quedarnos fuera del show.
Una vez dentro, respiramos hondo y vamos directamente a la tienda: mi experiencia me dice que se llena más la tienda a la salida que a la entrada. Me he hecho con una camiseta y una chapa, un mini de cerveza y a disfrutar. A los pocos minutos entra Andrés con la banda Bersuit, saludan, y comienzan con El cantante.
Cuando canta aquello de "Me paran siempre en la calle/ mucha gente que comenta/ Oye Andrelo, tú estás hecho/ siempre con hembras y en fiestas" se ha permitido decir con una sonrisa: "¡eso era antes!".
Después ha seguido el mismo orden del disco, con algún cambio y algunos añadidos: El Salmón, Te quiero igual, Tuyo siempre, Las oportunidades, Clonazepán y circo, La libertad, Los aviones, Crímenes perfectos, Loco, Vigilante medio argentino, los tangos Por una cabeza y Sur (ambas con Niño Josele), Para no olvidar, Desconfío de Pappo Napolitano, Media Verónica, Estadio Azteca (y aquí todo el mundo, es decir YO, se ha emocionado como nunca), OK perdón, Me estás atrapando otra vez, No se puede vivir del amor, Nos volveremos a ver, Flaca, con Alta suciedad casi consigue que el estadio se venga abajo, la imprescindible Paloma y, como bises, Mi enfermedad y Sin documentos.
¿Hace falta que os diga que Andrés nos ha hecho tocar el cielo a todos? ¡26 canciones, 2 horas de concierto!
Calamaro ha sido uno de esos músicos que han sido y son parte fundamental de mi vida, y con este regreso me ha hecho feliz. No podría haber tenido mejor regalo de cumpleaños.

servido por xfortino
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19 Febrero 2006
25 de octubre de 2005 18:22
Acabo de volver del rodaje de la peli de Goya. Bueno, de Goya no, de Milos Forman. Que me estaba preguntando yo en el rodaje por qué tanto bombo con Goya, que le han hecho ya mil pelis, y no hay ninguna de Velázquez, con lo que mola Velázquez también.
En fin, dejémonos de chorradas. Estoy escuchando a Josele Santiago y estoy de muy buen humor. Bajaros su disco. ¡Joder, no dejo de irme por las ramas!
Nos han citado a las CINCO DE LA MAÑANA en Atocha, nos han metido en un autocar y nos han llevado a Aranjuez, al Palacio, que es donde rodábamos hoy. He compartido asiento con un nota que ya conocí en la prueba de vestuario, y que ha estado en todas las películas de la historia, es alucinante. Ha estado en todas las de la época de Samuel Bronston: La caída del imperio romano, Lawrence de Arabia, 55 días en Pekín... También ha estado en Por un puñado de dólares, La muerte tenía un precio y miles de millones de spaghetti-westerns, incluido el mítico Una pistola para Ringo.
Y ya lo que me ha acojonado es cuando me pongo a contarle a no sé quién cómo se rodaron las batallas de Campanadas a medianoche, y al nota se le ponen los ojos llenos de nostalgia y dice: "Joder, ya ves. Y qué frío que nos hacía en la Casa de Campo". No me lo podía creer: ese tío ha rodado con Orson. ¡CON ORSON! Y no sólo en Campanadas a medianoche, también en Mr. Arkadin. Os juro que casi me hago caca de la emoción. Francisco Díez, se llama. O Díaz. Es el primero al que matan en La muerte tenía un precio, al que le pegan un tiro mientras va a caballo en los créditos iniciales. Mola, ¿eh?
Pero bueno, lo que os estáis preguntando todos es: ¿pero he visto a Natalie Portman? Sí, la he visto. ¡Y me ha mirado! ¿Y cómo es? Pues es muy pequeñita, diminuta, le pegas un empujón y la matas. Y es muy linda, muy mona, pero nada espectacular, te cruzas con ella por la calle y ni la ves. Ah, y es de color verde. No sé por qué coño, pero la veía de color verde, como un bardino.

También he visto a Javier Bardem, y a Milos Forman. Bardem muy grande y muy simpático, y Milos Forman enfadado todo el rato, no dejaba de quejarse y pegar gritos en inglés con un acento del este muy muy marcado. Ah, y también he visto a Stellan Skarsgard, que es el actor fetiche de Renny Harlin, y que en la peli hace de Goya.
Hemos rodado un tumulto violento, una especie de revuelta del pueblo contra los soldados franchutes, y cada vez que había que cortar venían dos tíos de producción a deshacer el mogollón porque la gente se daba de hostias en serio. A mí me ha tocado coger a una chica por banda y huir del tumulto hacia cámara, pasando entre dos carruajes de caballos y jugándome la vida. Bueno, quizá no jugándome la vida, pero podría haber pisado una mierda de caballo.
También estaba la chica preciosa de vestuario de la que ya hablé en la anterior entrada, y he conocido a una de producción que me ha encantado también. Chicas: si queréis ponerme mogollón, llevad un walkie colgando.
Y bueno, poco más. Nos han dado un bocata y un tío me ha hecho una foto, prometiéndome que me la mandaría. Si lo hace, no dudaré en ponerla para que me veáis de pilluelo, que estaba muy guapo. Me han obligado a afeitarme la perilla, pero afortunadamente el bigote ha sobrevivido. Una chica me ha preguntado si era postizo (!).
Al final no ruedo en el puti, pero me da igual: yo ya estoy feliz porque he visto a Natalie, aunque sea de color verde.
servido por xfortino
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19 Febrero 2006
21 de octubre de 2005 4:02
Cómo me jode tener que admitir que lo que yo creía era una adorable mascota inofensiva no es sino el ser más rastrero, interesado y cutre que existe. Estoy hablando de Frida, mi perra (con el patrocinio de Raúl y Juanjo, claro está). La he estado llamando durante media hora para darle cariñitos, y no ha sido hasta que me ha oído abrir una bolsa de comida que no se ha acercado a ver si le caía algo. Obviamente no le he dado nada, sólo una patada en el culo por hija de puta. Me ha roto el corazón. Ahora está en el salón, dando vueltas y luchando con su rabo como quien no quiere la cosa, haciéndose la interesante.
Al margen de esta tontería: hoy he ido a la prueba de vestuario para la peli de Milos Forman. Ya es definitivo, estoy contratado. Nos han llevado a una nave industrial en Fuente el Saz, un poblado no muy lejos de Madrid. La nave era inmensa y estaba repleta de percheros con trajes de época, había una barbaridad de cosas.
Me han dado un número y la secuencia donde saldré (la 48, en la taberna), y me han mandado al fondo a que me midiesen y me vistiesen. Allí estaba la jefa de vestuario y su ayudante y oh, cómo me ha gustado la ayudante.
En principio voy de cliente de la taberna, y estaban vistiendo a todo el mundo en plan clase baja y tal. Conmigo han probado mil vestuarios diferentes (por Dios, qué gustito, la chica estaba todo el rato acariciándome el chaleco) hasta que se ha quedado mirándome, callada, ha llamado a la jefa y las dos me han observado en plan inquietante hasta que la jefa ha dicho: "es que tú... tú eres de una clase más elevada, tú tienes porte. Te vamos a poner de pilluelo". Así que, cuando veáis la peli, buscad un pilluelo. Voy vestido más elegante que el resto de la chusma. Sigo siendo chusma, pero de otro nivel.
Nos han dado unas madalenas, me han dicho que me afeite la perilla y nos han llevado de vuelta a casa.
servido por xfortino
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19 Febrero 2006
17 de octubre de 2005 16:45
Hoy he ido a la universidad de visita. No a clase, de visita.
El caso es que me he tomado cinco cafés, CINCO, y un zumo de piña. Tengo el estómago bailando la polka. En fin, lo importante del día no ha sido esto, por supuesto.
Lo importante es que creo que estoy evolucionando muy favorablemente: antes me gustaba una chica de cada cincuenta, ahora es una de cada cuatro. Me estoy liberando de una serie de corsés que tenía puestos, y estoy contento. Espero llegar algún día a lo que dice mi amigo Dani: el valiente no es el que se atreve a ir a por la que le gusta, sino el que directamente va a por todas.
Por cierto: es posible que vaya de extra a la peli de Milos Forman con Natalie Portman. También sale Javier Bardem, pero ese me la pela. Y lo cierto es que Milos Forman también me la pela. Quien no me la pela es Natalie, que me gusta mucho, muchísimo! Creo que me cogen porque tengo pinta de franchute. Por lo visto la escena es en un puti, así que igual tengo que salir en culos. Quién sabe, yo sería capaz de cualquier cosa con tal de arrancarle una mirada a Natalie, que hasta cuando se rasca el culo está mona. Y si no, mirad la foto.

Grrrauuuu!
Pero lo de Natalie Portman, los cinco cafés seguidos o la chica que me ha escrito no son nada comparado con lo que me ha pasado en el macdonals con Juanjo: ¡UNA NIÑA HA INTENTADO ROBARME LA CARTERA!
Se ha acercado a nuestra mesa a pedirnos dinero con cara lastimera, y entonces le ha echado el ojo a mi cartera, que estaba encima de la mesa (me molesta tenerla en el culo cuando estoy sentado), y ha hecho amago de mangármela hasta que le he dicho que se calme y que no me joda. Os juro que me he quedado de piedra, no sé si por el hecho bizarro de que una niña quisiera robarme, o porque la niña lo hacía fatal. He estado a punto de ofrecerme para darle clases en plan Oliver Twist, pero entonces me he acordado de que el mundo de los bajos fondos no es para mí, y que con mi pinta de franchute no iba a llegar muy lejos. A lo sumo, a un puti con Natalie Portman, que no está mal.
servido por xfortino
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