Héroes

A mí la peli me gustó. La verdad es que debo de ser uno de los pocos fans del tebeo que cuando vieron el trailer no sólo no se echaron las manos a la cabeza, sino que hasta dijeron que tenía buena pinta. Por supuesto, en mi contra tengo que soy la persona más fácil de engañar con un tráiler (me engañaron con Las crónicas de Narnia, La novia cadáver, King Kong...) Pero eso es otra historia: con V de Vendetta tuve la suerte de acertar. La disfruté mucho, a pesar de que se tome algunas licencias que no vienen al caso, y haya algunos pasajes que no se entiendan muy bien. Pero aun así la defiendo, me parece muy valiente no por su rollo político sino porque, siendo una peli hecha para el gran público, consiste básicamente en tíos hablando y un par de escenas de acción.
Vamos, que me gustó y en líneas generales la defiendo.
Pero tengo que ponerme purista: la peli tiene un enorme punto negro, un error de concepto que me quita el sueño por la noche y que me tiene acongojado. Probablemente por ese punto negro Alan Moore se cabreó como un mono con la peli, diciendo que esta es una apología del terrorismo, mientras que su obra original es todo lo contrario.
Y ese punto negro es V. El V del cómic no tiene nada que ver con el V de la película. Aviso que sólo hablaré de una de las mil facetas que tiene V. Se pueden escribir millones de páginas sobre él, y como yo no soy capaz, me limitaré a hablar de si V es un héroe o no.
En el cómic queda muy claro que V es un psicópata, un desequilibrado mental que hace todo lo que hace con un solo motivo: la VENGANZA. ¿Y en qué consiste esta venganza? En destruir a todos aquellos que en su momento le torturaron y le convirtieron en lo que actualmente es. Y no solo quiere destruir a los individuos, sino a todo el sistema político que ellos crearon y promovieron. Bien. Entonces, el resultado de la venganza de V es bueno: devuelve la libertad a la gente.
Pero, ojo: V no es un héroe. El motivo que le impulsa no es hacer el bien, a V se la suda el pueblo, por mucho que se llene la boca con grandes discursos, él lo que quiere es vengarse. Devolver la libertad a la gente es sólo una consecuencia de su venganza personal.
Esto es fundamental, porque encierra el verdadero discurso de Alan Moore. V consigue liberar al pueblo gracias a sus actos terroristas, pero esto no significa que el terrorismo esté justificado. V es un demente que, además, no duda en torturar a una inocente para convertirla en alguien como él. Está clarísimo, vamos, el tebeo no se llama L de Libertad , o J de Justicia. Se llama V de Vendetta.
¿Cuál es el gran error de la película? Que en ningún momento te muestra a V como un psicópata, sino como un héroe. Y ahí está el problema: en que nosotros, el gran público y también los Hermanos Wachowski solemos identificar al protagonista como el héroe, como un modelo a seguir. Como alguien guay. V es guay.

Bueno amigos, V es guay, pero no es guay, como diría Raúl. V no lucha por la justicia para todos, lucha por SU justicia. V es tan fascista e hijo de puta como sus enemigos.
Por eso, hay que tener mucho ojo con las etiquetas, y colgarle el título de héroe a alguien así es muy arriesgado.
Estos matices se pierden en la película, donde sí se identifica a V como un héroe, y por tanto sus actos quedan justificados, y todos salimos del cine diciendo “cómo mola V, yo quiero ser V, es un héroe, le ha devuelto la libertad al pueblo”. Y por eso dice Moore que la película es una apología del terrorismo: porque ensalza al terrorista en vez de mostrártelo como a un enajenado. Un enajenado con mucho carisma, pero un enajenado.
V de Vendetta (el cómic) habla de identificar las consecuencias de algo con su verdadera finalidad y de la libertad de elección de cada uno, que ni siquiera un gobierno fascista puede destruir. V de Vendetta (la película) te habla de lo bien que está luchar, destruir y torturar para, de rebote, lograr la libertad de un pueblo.
Vamos, que el V de la peli es muy distinto al del cómic, y eso cambia totalmente el sentido de la obra. Y aunque no me cabreo como él, entiendo a Alan Moore.

V es un gran personaje. Es complejo y moralmente ambiguo. Es brillante, como todo lo que escribe Alan Moore. Se le dan muy bien este tipo de personajes, recordemos a Rorschach en Watchmen: un pirado que, por casualidades de la vida, termina siendo el único que hace lo correcto. Rorschach se ha convertido en el icono de Watchmen, y es el personaje más recordado y querido por todos.

La gran pregunta es: ¿Qué es más importante, lo que haces o por qué lo haces?
No lo sé. Yo, personalmente, me quedo con el V que no es un héroe, el V que más se parece a nosotros: el del cómic.
Aunque nunca le perdonaré lo que le hizo a Evey.


César dijo
¿El fin justifica los medios?
Cuando vea la peli, hablmos largooooo y tendido...
28 Abril 2006 | 09:14 AM